• La ciudadanía al límite ante ola de robos y la pasividad de las autoridades.

 

Ricardo Jesús Rivas/ CAMBIO 22

CHETUMAL, 7 de junio. – La creciente sensación de inseguridad en la capital del estado ha generado una nueva ola de indignación ciudadana tras el más reciente robo ocurrido en el negocio local “La Chona Chetumal”, propiedad del joven emprendedor Jesús Gamboa. El hecho fue denunciado públicamente por Candy Raygoza, conocida ciudadana chetumaleña, quien difundió en redes sociales un mensaje contundente que ha resonado en distintos sectores de la población: “¡Estamos hartos de esta inseguridad!”.

Durante la madrugada del 6 de junio, el establecimiento fue violentado por delincuentes que forzaron las puertas y sustrajeron equipo esencial para la operación del negocio, incluyendo electrodomésticos, sistema de audio y una motocicleta de trabajo. Este suceso, lamentablemente, no es un hecho aislado. Gamboa ya ha enfrentado incendios, inundaciones y otros robos en el pasado, lo que lo convierte en un símbolo de la persistencia de muchos emprendedores locales frente a la adversidad.

La publicación de Candy Raygoza pone el dedo en la llaga, la impunidad persiste y es percibida como la norma en la capital estatal. Mientras las autoridades se mantienen inactivas, los ciudadanos honestos se ven cada vez más desprotegidos. “¿Qué hace la autoridad? ¡Nada! ¡Absolutamente nada!”, denunció, cuestionando el papel de las instituciones encargadas de procurar justicia. Asimismo, apuntó a la complicidad indirecta de quienes compran artículos robados, perpetuando el círculo de violencia e impunidad.

Entre sus propuestas, Raygoza llamó a implementar un sistema de verificación tipo REPUVE, pero extendido a bienes como celulares, electrodomésticos, motos, joyería y herramientas, lo cual permitiría combatir de forma preventiva el comercio de objetos robados. Este llamado se suma a una creciente exigencia social de mecanismos más eficaces, reales y accesibles para contrarrestar el crimen urbano en Chetumal.

La historia de Jesús Gamboa es la historia de muchos jóvenes trabajadores, comprometidos con su comunidad, que ven vulnerada su tranquilidad por una estructura institucional que no responde. Mientras tanto, la ciudadanía comienza a articularse en un clamor unificado, “Hoy fue Jesús. Mañana puede ser cualquiera de nosotros. O alzamos la voz o esto nos va a tragar como sociedad”.

 

 

redaccion@diariocambio22.mx

RHM

 

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